
Penonomé (Panamá).- La primera noche tras el terremoto de magnitud 7.7 que sacudió el viernes a Panamá, sin registro de víctimas pero sí de daños materiales según los reportes iniciales, ha estado marcada por las constantes réplicas de breve duración, que han hecho que muchos no pudieran dormir o lo hicieran a la intemperie.