
Tribunales de Estados Unidos y República Dominicana juzgan a imputados de pertenecer a una red que se dedicada al fraude informático entre ambos países incurriendo en estafas electrónicas y lavado activos con empresas y mecanismos financieros por un monto superior a los 286 millones de pesos, desmantelada a través de la Operación Discovery 3.0 por la Procuraduría General de la República.