
El Gobierno exhibió una buena dosis de sensatez al desmarcarse de las desafortunadas declaraciones del futbolista de su país Wilson Isidor en el sentido de que “La Hispaniola es Haití y que esto (República Dominicana) es Haití”. Tras la goleada (1-4) de la selección haitiana a la dominicana en un partido en el Estadio Olímpico, las declaraciones de Isidor generaron una acalorada ola de repudio en distintos sectores del país. Sería ingenuo pensar que el estelar crack haitiana, quien firmó dos goles en la victoria de su país, se dejó llevar por la emoción, pues es un hecho que sectores de la vecina nación anhelan la supremacía sobre la isla. En un gesto que fortalece las buenas relaciones, el Gobierno haitiano se desmarcó de las declaraciones de Isidor, al tiempo de reafirmar el compromiso de respetar la soberanía, la integridad territorial y las instituciones de República Dominicana. Para evitar que el incidente cobrara más cuerpo, bien hizo el Gobierno haitiano a través de su diplomática en aclarar que declaraciones como las de Isidor no reflejan la posición de su país. Válida aclaración.