

Las versiones de historiadores haitianos y algunos dominicanos en el sentido de que Haití ocupó la parte oriental de la isla de Santo Domingo sin ánimo de colonizarla, sino para evitar que se reinstaurara la esclavitud, son rechazadas de manera tajante por el doctor Roberto Casaá.
“Mi punto de vista plasmado en el libro de Quinto Grado es totalmente contrario a ese criterio; yo creo que sí hubo una ocupación producto de imposición violenta del Estado haitiano que tenía sus propios intereses y que no tenía que ver con la autodeterminación de los dominicanos”, enfatizó el director del Archivo Nacional al responder preguntas en D´AGENDA.
Reconoció que en la parte oriental de la isla había un partido prohaitiano en esa época, pero no se puede decir que ese partido tenía la simpatía de la generalidad de la población, y tampoco la existencia de esa organización fue la causa de la ocupación; los motivos fueron por una necesidad y un motivo del Estado haitiano impuesto a la población dominicana.
“Lo único que hubo fueron unos llamados, que yo lo cuestiono en términos de su legitimidad, de notables de algunas de las ciudades o villas que estaban al oeste de Santo Domingo, es lo único en lo cual se basó Jean-Pierre Boyer, dictador haitiano, para ocupar este país”, precisó Casaá.
Insistió en que eso no le daba legitimidad a Boyer para ocupar nuestro territorio, porque eso no fue un plebiscito, y esos notables no estaban representando a la población, se estaban representando a ellos mismos. Y, a menudo, en varias de las villas no hubo ese tipo de llamamiento, los cuales fueron inducidos, aunque hubo personas que ciertamente hicieron el llamado, pero no fueron muchos.
El prestigioso historiador dice estar plenamente seguro de que la mayoría de las personas que hicieron el llamamiento para que Haití ocupara la parte oriental de la isla fueron forzadas a hacer dicha petición.