
GINEBRA.— Gianni Infantino desobedeció la petición de uno de sus vicepresidentes de la FIFA de mantenerse alejado de un evento de fútbol sub-14 en el Caribe y, en cambio, hizo una rara aparición pública en medio del revuelo mundial por su fallido plan de vender las ganancias de futuras Copas del Mundo a inversionistas privados.