
El presidente Luis Abinader inicia la cuenta regresiva de su segundo mandato con múltiples desafíos, entre los que destacan la reforma del sistema educativo, la consolidación de la institucionalidad y la ejecución de varias obras de infraestructura. En el ejercicio del poder se trata de un período crucial, que marca a cualquier gestión. Aunque ha tenido que lidiar con distintos obstáculos internos y externos, el balance de los primeros dos años del actual mandato se ha caracterizado por la estabilidad económica y social. La inflación, que suele operar como termómetro, no ha sido tan devastadora. Y en comparación con otros países por aquí no ha generado mayores sinsabores. Mantener la estabilidad e impulsar el crecimiento económico están entre los retos con que tendrá que lidiar el mandatario, con el agravante de la incidencia del proceso electoral para 2028.