
Gritos, llantos, pancartas y hasta desmayos de emoción eran algunas de las reacciones que protagonizaban muchas fans décadas atrás, cuando sus bandas favoritas aparecían sobre un escenario. Bastaba con escuchar las primeras notas de una canción para que miles de jóvenes cantaran a todo pulmón y vivieran uno de esos momentos que quedarían para siempre en la memoria.