
La reforma laboral, aprobada en primera lectura en la Cámara de Diputados, ha vuelto a atascarse con el rechazo de los representantes sindicales a supuestas modificaciones que se introducirían al proyecto para satisfacer intereses de los empleadores. Rafael Abreu, de la Confederación Nacional de la Unidad Sindical (CNUS), advirtió que bajo ninguna circunstancia se aceptará que se toque un derecho como el de la cesantía que consideró sagrado para la clase trabajadora.