
La FNP cumplió 46 años de su fundación el pasado 6 de Julio. En ese tiempo ha podido tener una incidencia notable, singular, constructiva, en la vida política y nacional, no siendo un partido electoral convencional de gran estructura y alta votación. Bajo el liderazgo de Marino Vinicio Castillo R- mi padre tiene mucho de lo que Jacques Maritain describió como “personalidad profética laica”-, con sus dotes excepcionales de orador y comunicador, así como el enorme talento de hombre de leyes, y continuador de una larga tradición familiar en las difíciles luchas nacionales y patrióticas, la Fuerza Nacional Progresista ha dejado huellas apreciables en las últimas décadas. Hemos sido propiamente una minoría militante, al servicio de grandes causas nacionales, quizás las mayores, como lo reconoció Juan Bosch cuando sentenció en 1993: “serán pequeños en números, pero son grandes en su determinación de servir a la patria”. A pesar de la combatividad que hemos demostrado tener, somos también un partido con propuestas realistas y viables.