
DAJABÓN .-Vendedores del mercado fronterizo de Dajabón denunciaron la baja en sus ventas debido al congestionamiento de vehículos pesados que afectan el acceso a esta plaza comercial.
La desesperación comienza a sentirse en el mercado fronterizo de Dajabón, donde comerciantes denuncian una marcada caída en las ventas, provocada —según aseguran— por el caos vehicular que impera en la zona.
Entre bocinas, motocicletas atravesadas y largas filas de vehículos, la movilidad se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza tanto para vendedores como para compradores, afectando directamente la dinámica comercial.
“La gente no quiere venir, esto es un desorden total”, expresó un comerciante, mientras observaba su mercancía sin salida.
Los vendedores señalan que el problema no es nuevo, pero que en los últimos días se ha agravado significativamente, impactando el sustento de decenas de familias que dependen del flujo de clientes en el mercado.
“Antes esto se llenaba, ahora usted ve los pasillos vacíos. Todo el mundo se queda trancado afuera o simplemente no viene”, afirmó otra comerciante.
De acuerdo con los afectados, los tapones no solo retrasan el tránsito, sino que también desmotivan a los compradores, quienes optan por evitar la zona ante el desorden.
Ante esta situación, los comerciantes hicieron un llamado urgente a las autoridades municipales y de tránsito para que intervengan, organicen la circulación y devuelvan la normalidad al área comercial.
Mientras tanto, en Dajabón, el constante sonido de las bocinas sigue marcando el ritmo de una crisis que golpea directamente el corazón del comercio fronterizo.